Al imprimir, siempre deben colocarse las tiras de control en las hojas para medir y controlar la calidad de la impresión. Algunos parámetros que deben comprobarse son: la ganancia de punto, la densidad, trapping y límite de cobertura de tinta.

Ganancia de punto: Se produce cuando la tinta se transfiere desde la plancha a la mantilla de caucho y desde esta al papel. Al pasar la tinta por las zonas de presión de los rodillos, los puntos de trama se agrandan ligeramente, lo cual genera un oscurecimiento de los niveles tonales y de las imágenes. Puesto que la ganancia de punto da como resultado el oscurecimiento del impreso, debe ser compensada con el original digital. Para que esto se pueda hacer correctamente, es necesario saber cuál es la ganancia de punto debida al proceso de impresión (incluyendo fluidez de la tinta), cuál es debida al papel y cuál es debida a la trama que se utilizará. El impresor debe controlar regularmente las ganancias de punto y anotar los valores obtenidos. Una imagen que no haya sido ajustada para compensar esta ganancia saldrá más oscura de lo deseado en la impresión. Los papeles no estucados, por regla general, dan una ganancia mayor que los papeles estucados, y el papel de periódico una ganancia aún mayor. Los fabricantes tienen la información de ganancia de punto de sus diferentes calidades del papel. También la técnica de impresión empleada influye en el grado de ganancia. La rotativa offset de bobina se caracteriza por un mayor nivel de ganancia que la offset de hojas, a igual calidad de papel. Finalmente, una mayor lineatura de trama siempre da una ganancia algo mayor que una lineatura menor, en el caso de usar la misma técnica de impresión y un papel similar. La ganancia de punto se mide con un densitómetro en las tiras de control. Los valores tonales de referencia habitual son el 40% y el 80%. Siempre se mide en unidades de porcentaje absolutas; por tanto, un valor tonal del 40% en la película (fotolito) se transformará en uno de 63% en la impresión, si la ganancia de punto es el 23%.

Densidad: Es una medida que expresa la cantidad de tinta que aplica la máquina de impresión en un papel determinado. Si la capa de tinta no es suficientemente densa, el impreso presentará un aspecto mate y apagado. Si hay un exceso de tinta y los puntos de la trama se deforman y extienden, se obtendrá un contraste pobre y también pueden existir problemas de secado que a su vez causen el repinte de los pliegos. Por eso es importante utilizar una cantidad de tinta apropiada en relación con el papel. Para medir los tonos de las tiras de control se utiliza un densitómetro. En estas tiras debe haber por lo menos un área de tono lleno de cada tinta.

Trapping: En offset se imprimen normalmente mojado sobre mojado, lo cual significa que todas las tintas se imprimen unas sobre otras antes de que se sequen. El significado de trapping hace referencia a la cantidad de tinta que es atrapada (que se adhiere) a una tinta ya aplicada en el papel. El grado de trapping se puede medir mediante un densitómetro. En las tiras de control hay campos de medición para el trapping, disponiendo de campos de sobreimpresión de dos tintas diferentes superpuestas. Su densidad combinada se compara con la densidad individual de los colores correspondientes al imprimir con tonos llenos.

Límite de cobertura de tinta: Se refiere a la cantidad máxima de tinta que se puede aplicar a un papel específico con un método determinado. Este límite se expresa en porcentajes. Por ejemplo, si se imprimen las 4 tintas, C, M, Y, K, sobre otra con valores plenos de tinta (100%), se obtiene una cobertura del 400%. Pero no se puede aplicar tanta tinta sin ocasionar problemas de repintado, pues cada tipo de papel puede absorber solo una determinada cantidad. Por ello debe comprobarse cuál es el grado de cobertura de la tinta que pueda aplicarse a cada papel. Por ejemplo, para un papel estucado brillante, el límite es de cerca del 340%, mientras que el papel de periódico no estucado está sobre el 240%