El contraste relativo K80 compara la densidad de un sólido con la de una trama nominal del 80 %. Es útil para vigilar la separación de detalle en las sombras y localizar cambios del proceso, pero no determina por sí solo si la impresión es correcta ni sustituye el control de densidad, colorimetría, incremento del valor tonal o defectos mecánicos.
Su valor práctico aparece cuando se mide siempre con la misma configuración y se compara con una referencia obtenida en una condición de impresión conocida. Un porcentaje aislado, sin identificar soporte, tinta, trama, instrumento y respuesta tonal, puede conducir a un ajuste equivocado.
¿Qué mide el contraste relativo?
El contraste relativo, también denominado print contrast, expresa la diferencia entre la densidad de un parche sólido y la de un parche de sombras. Cuando se utiliza una trama nominal del 80 %, suele identificarse como K80. Algunos sistemas trabajan con parches del 75 %; K75 y K80 no deben compararse como si fueran la misma medición.
La forma habitual de cálculo, cuando las densidades están referidas al papel, es:
K80 = [(D100 − D80) / D100] × 100
- D100: densidad del parche sólido de la tinta evaluada.
- D80: densidad obtenida sobre el parche nominal del 80 % de esa misma tinta.
Si el instrumento trabaja con densidades absolutas o aplica una corrección propia del papel, debe utilizarse la definición indicada por su fabricante. Lo importante es no mezclar lecturas referidas al papel con lecturas absolutas ni comparar resultados obtenidos con respuestas densitométricas, filtros, polarización o respaldos diferentes.
Cómo interpretar el resultado
El numerador representa la separación densitométrica entre el sólido y la zona de sombras. Si la trama se cierra y su densidad se aproxima a la del sólido, el contraste disminuye. Esta pérdida puede coincidir con menor diferenciación de detalle oscuro, pero K80 no identifica por sí solo la causa.
Un resultado mayor tampoco es automáticamente mejor. Puede obtenerse un porcentaje aparentemente alto con una densidad de sólido demasiado baja, una combinación que no garantiza el color ni la carga de tinta correctos. El objetivo operativo debe equilibrar la reproducción de sombras con el sólido, el incremento del valor tonal y el aspecto colorimétrico previsto.
Idea clave: K80 es un indicador de relación, no un diagnóstico completo. Sirve para detectar y seguir una desviación; la corrección debe decidirse después de comprobar las demás variables.
Por qué no conviene usar un intervalo universal
El valor obtenido cambia con el soporte, la tinta, la lineatura y forma del punto, la plancha, la mantilla, la presión, la solución de mojado, la respuesta tonal y las condiciones de medida. Por eso un mismo intervalo no puede aplicarse con seguridad a cualquier máquina, papel y trabajo.
La antigua recomendación de aceptar de forma general entre el 30 % y el 45 %, con un máximo del 50 %, no queda suficientemente delimitada ni debe presentarse como un requisito universal de ISO 12647-2. La edición publicada, ISO 12647-2:2013, define parámetros de proceso para condiciones offset concretas; en agosto de 2026 existe además una cuarta edición en desarrollo. El objetivo de K80, cuando forme parte del control interno, debe proceder de la condición productiva, una especificación contractual o una hoja aprobada y repetible.
Tampoco debe deducirse el espesor de la película de tinta a partir de K80. El contraste relativo utiliza densidades ópticas y no mide directamente micras de tinta.
Procedimiento de medición reproducible
- Identificar la condición: registrar máquina, soporte, tinta, forma impresora, trama, velocidad y referencia de producción.
- Estabilizar el proceso: antes de fijar una referencia, comprobar entintado, mojado, presión, mantilla, rodillos y temperatura de trabajo.
- Configurar el instrumento: calibrarlo según el fabricante y mantener respuesta de densidad, referencia al papel, respaldo y polarización.
- Medir el mismo color y zona: tomar D100 y D80 en parches próximos de una misma barra, hoja y tinta. Evitar zonas sucias, rayadas o afectadas por repinte.
- Repetir las lecturas: medir varias zonas a lo ancho y varias hojas de la tirada para distinguir una anomalía local de una tendencia.
- Calcular y registrar: anotar D100, D80 y K80, no solo el porcentaje final. Así se puede saber qué componente cambió.
- Contrastar el diagnóstico: revisar TVI, color del sólido, remosqueo, duplicado, presión y estabilidad antes de modificar la máquina.
Qué comprobar cuando K80 cambia
| Resultado observado | ¿Qué puede estar ocurriendo? | Comprobación necesaria |
|---|---|---|
| K80 baja mientras D100 aumenta | La trama de sombras puede estar acercándose al sólido por exceso de entintado o aumento de TVI. | TVI, colorimetría del sólido, entintado, mojado, secado y cierre visual de sombras. |
| K80 baja con D100 estable | Puede existir una variación tonal o mecánica sin cambio apreciable del sólido. | Plancha, presión, mantilla, remosqueo, duplicado, emulsión y limpieza de los parches. |
| K80 alta con D100 baja | El porcentaje puede parecer favorable aunque el sólido esté insuficientemente entintado. | Objetivo colorimétrico, densidad interna de referencia y aspecto del pliego aprobado. |
| Variación de K80 a lo ancho | Perfil de entintado, presión o transferencia desigual entre zonas. | Repetibilidad de la medida, llaves de tinta, rodillos, mantilla y distribución transversal. |
| Deriva de K80 durante la tirada | Cambio progresivo de entintado, mojado, temperatura, velocidad o comportamiento del soporte. | Serie temporal de D100 y D80, condiciones de máquina y muestras impresas sucesivas. |
Cómo establecer un objetivo interno
El objetivo debe obtenerse en una prueba o producción estable que cumpla el resultado colorimétrico y tonal previsto. Conviene registrar simultáneamente densidad del sólido, densidad de la trama, K80, TVI y cualquier criterio de aceptación del trabajo. Después se confirma la repetibilidad en varias hojas y, si procede, en más de una tirada comparable.
Ese valor solo debe reutilizarse para una combinación suficientemente equivalente. Si cambia el soporte, el juego de tintas, la trama, la forma impresora, el instrumento o la configuración de medida, hay que comprobar de nuevo la comparabilidad antes de mantener el mismo objetivo.
Errores frecuentes
- Presentar K80 como la medición densitométrica «más importante» o como una prueba que invalida todas las demás.
- Utilizar un intervalo general sin identificar la condición de impresión de la que procede.
- Comparar K75 con K80 o mezclar densidades absolutas y referidas al papel.
- Registrar solo K80 y perder la información de D100 y D80.
- Aumentar o reducir tinta basándose únicamente en el porcentaje, sin comprobar el color y el TVI.
- Atribuir automáticamente una bajada a exceso de tinta: presión, mantilla, plancha, mojado, remosqueo o duplicado también pueden intervenir.
- Comparar mediciones con distinta respuesta de densidad, polarización, respaldo o estado húmedo/seco.
- Usar K80 para afirmar un espesor de película de tinta en micras.
Conclusión
El contraste relativo K80 aporta una lectura rápida de la separación entre el sólido y una trama de sombras. Es especialmente útil para seguir la estabilidad de una tirada y detectar cuándo la zona del 80 % se acerca demasiado al sólido.
Su interpretación segura exige conservar D100 y D80, medir con un método constante y relacionar el resultado con densidad, colorimetría, TVI y estado mecánico. El objetivo útil no es alcanzar un porcentaje universal, sino mantener una referencia propia y documentada para la condición de impresión real.
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Fuentes técnicas
- X-Rite — Color Basics: Tone Value, TVI and Print Contrast
- Techkon — Densitómetro y espectrofotómetro en sala de impresión
- ISO 12647-2:2013 — Control de proceso para impresión offset
- ISO/CD 12647-2 — Cuarta edición en desarrollo
Revisión técnica cerrada el 28 de agosto de 2026. Los valores de control deben vincularse a la condición de impresión, al método de medida y a la especificación aplicable al trabajo.
