Para evitar que la tinta se adhiera a las áreas no impresoras de la plancha offset, esta se humedece con una fina película de solución de mojado, compuesta mayoritariamente por agua.

El agua, debido a su alta tensión superficial, tiende de forma natural a agruparse en pequeñas gotas, lo que dificultaría la formación de una película uniforme sobre la superficie de la plancha. Para contrarrestar este efecto, se reduce dicha tensión superficial mediante la adición de alcohol isopropílico (IPA), lo que permite una mejor extensión y estabilidad de la película de agua.

La normativa europea, cada vez más restrictiva en el uso de IPA en la industria gráfica, está impulsando una reducción progresiva de su porcentaje en la solución de mojado. Esta disminución puede traducirse en dificultades durante la impresión si no se compensa adecuadamente, por lo que los principales fabricantes están desarrollando aditivos alternativos que permiten reducir o incluso eliminar completamente el uso de alcohol isopropílico en determinados casos.

Además del IPA —o de sus sustitutos—, se emplean aditivos reguladores de pH. Su elección y proporción dependen, en gran medida, de la dureza del agua utilizada en la formulación de la solución de mojado.

Dos parámetros fundamentales que deben controlarse son:

  • La conductividad, directamente relacionada con el contenido de sales disueltas (a mayor concentración de sales, mayor conductividad).

  • El pH, que influye en la estabilidad química del sistema agua-tinta-plancha.

La dureza del agua —determinada principalmente por la presencia de calcio y magnesio— también juega un papel clave. Las aguas duras, con altas concentraciones de estas sales, pueden provocar diversos problemas de impresión. Entre ellos, la inestabilidad de la emulsión agua-tinta y la posible interacción con componentes de la tinta o del sistema de mojado.

Uno de los fenómenos asociados a una mala formulación es el denominado toning (coloración de las zonas sin imagen), que ocurre cuando la solución de mojado se contamina con tinta y esta termina depositándose en áreas no impresoras de la plancha, transfiriéndose posteriormente al papel.

Este es solo uno de los muchos problemas que pueden surgir. De hecho, una gran parte de las incidencias en impresión offset están relacionadas con una formulación incorrecta de la solución de mojado, el uso inadecuado de aditivos o una mala adaptación de los parámetros a la máquina y a las condiciones de trabajo.

Esta ha sido una visión general sobre las soluciones de mojado. Para profundizar en el tema, se recomienda consultar los artículos “Importancia de la solución de mojado” y “La humectación offset”, donde se analizan con mayor detalle los parámetros y valores que deben controlarse.