En el año 79, la erupción del Vesubio sepultó una biblioteca de rollos de papiro. El calor carbonizó parte de sus materiales y los volvió extremadamente frágiles. Durante siglos, intentar leerlos supuso arriesgar su destrucción. Hoy, la tomografía de rayos X, la reconstrucción tridimensional y el análisis informático permiten recuperar escritura sin abrir físicamente algunos rollos. En junio de 2026 se anunció la lectura digital continua de la parte conservada de uno de ellos: un hito de conservación y tratamiento de imágenes que también interesa a las artes gráficas.
Una biblioteca que sobrevivió de manera extraordinaria
En Herculano, ciudad romana próxima a Pompeya, la erupción del Vesubio de 79 d. C. sepultó la llamada Villa de los Papiros. Las excavaciones del siglo XVIII recuperaron cientos de unidades de papiro carbonizado, entre rollos y fragmentos. Se trata de un conjunto excepcional de libros de la Antigüedad grecorromana, con especial presencia de tratados filosóficos griegos. [1, 2]
Las cantidades citadas en la bibliografía no siempre coinciden: hay inventarios que cuentan fragmentos, otros consideran rollos identificados y otros estiman cuántos volúmenes originales representan. Por eso no es correcto utilizar esas cifras como si fueran equivalentes. Según la Herculaneum Society, las excavaciones de 1752–1754 recuperaron unos 1.800 fragmentos, representativos quizá de unos 800 volúmenes originales; el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles emplea otra descripción de conjunto. [1, 2]
La conservación fue, paradójicamente, resultado de una catástrofe. La carbonización afectó al soporte orgánico y a la escritura; el enterramiento posterior limitó procesos de degradación que habrían continuado en un entorno expuesto. La contrapartida fue la fragilidad: un rollo que parece un pequeño cilindro carbonizado puede contener numerosas capas superpuestas que se desprenden o fracturan al intentar separarlas. [1, 3]

Antes del papel: cómo se fabricaba un libro de papiro
El papiro no es papel fabricado a partir de una suspensión de fibras. Se obtiene del tallo de Cyperus papyrus: se preparan tiras de su parte interna, se disponen en capas cruzadas, se prensan y se secan para formar hojas. Varias hojas podían unirse por sus bordes para producir un rollo continuo. La estructura cruzada de las tiras y las uniones entre hojas son rasgos materiales útiles para estudiar su fabricación. [4, 5]
El texto se escribía en columnas sucesivas a lo largo del rollo. La extensión de una obra condicionaba su distribución sobre el soporte, mientras que la legibilidad dependía de la superficie, el trazado de las letras, la tinta y las condiciones de conservación. Se trataba de libros manuscritos, no de impresos. Su relación con las artes gráficas se encuentra en la tecnología de los soportes, la reproducción manual de textos y la posterior documentación visual. [4, 5]
Las tintas negras de la tradición antigua se basaban frecuentemente en carbono. Esta similitud de composición con el soporte hoy carbonizado dificulta especialmente la lectura mediante ciertas modalidades de rayos X: una tinta carbonosa puede ofrecer muy poco contraste de absorción frente a un papiro también carbonizado. No debe suponerse, sin análisis específicos, una receta idéntica para todos los rollos. [6, 7]
De la excavación a la pérdida: los primeros intentos de lectura
Cuando comenzaron a recuperarse los papiros, algunos ejemplares se trataron como masas irreconocibles; otros fueron cortados o separados capa a capa. Estos métodos permitían ver fragmentos de escritura, pero podían destruir las capas necesarias para seguir leyendo. La documentación del Getty y del centro especializado CISPE recoge los daños causados por procedimientos mecánicos destructivos y la evolución posterior de las técnicas de apertura. [3, 13]
En 1753 llegó a Portici el escolapio Antonio Piaggio, relacionado con la Biblioteca Vaticana. Desarrolló un dispositivo de tracción para ayudar a separar gradualmente el papiro. El sistema utilizaba elementos de soporte y adhesivos para estabilizar las porciones que se iban levantando, y permitía copiar los textos descubiertos. Fue un avance en comparación con técnicas anteriores, pero tampoco eliminaba las pérdidas ni el riesgo inherente a intervenir físicamente sobre el rollo. [3]

La historia de la colección es también la historia de sus facsimilares y transcripciones. Los primeros desenrollados incluyeron la copia de la escritura expuesta antes de continuar separando —y a veces retirando— capas de papiro. Por ello, algunos testimonios gráficos históricos son fundamentales para reconstruir lecturas de superficies ya dañadas o desaparecidas. La reproducción documental actuó así como una forma de preservación de la información, aunque no sustituyera el objeto. [13]
Un problema de imagen: tinta negra sobre soporte negro
La fotografía convencional puede aportar detalles cuando las superficies están expuestas; la imagen multiespectral emplea diferentes bandas del espectro para aumentar el contraste entre escritura y soporte. Estos procedimientos han ayudado a estudiar papiros ya abiertos. Sin embargo, una imagen óptica de superficie no permite ver por sí sola todas las capas internas de un rollo cerrado. [1]
El problema de los rollos sin abrir exige reconstruir el volumen interior. La microtomografía computarizada de rayos X (micro-CT o µCT) registra numerosas proyecciones desde diferentes direcciones y permite reconstruir cortes y volúmenes tridimensionales. En instalaciones especializadas se utilizan técnicas de contraste de fase, útiles para apreciar estructuras de baja absorción y diferencias sutiles entre materiales. [6, 8]
En una imagen tomográfica las vueltas del papiro pueden aparecer como capas muy plegadas, aplastadas o adheridas entre sí. Detectar esas superficies y seguir su continuidad es una tarea distinta de leer tinta: antes de reconstruir letras hay que determinar dónde está cada tramo de hoja. [6, 8]
Cómo se «desenrolla» un papiro sin tocarlo
La expresión desenrollado virtual resume una cadena de operaciones informáticas, no una apertura mecánica. De forma simplificada comprende:
- Adquisición: obtener un volumen tridimensional mediante tomografía de rayos X.
- Segmentación: identificar y seguir las superficies del papiro dentro del volumen, incluso cuando están deformadas.
- Aplanado digital: transformar las superficies reconstruidas en imágenes bidimensionales aptas para su lectura, controlando las distorsiones.
- Detección de tinta: localizar indicios de escritura mediante señales físicas de los datos y modelos informáticos.
- Validación y transcripción: contrastar las lecturas con especialistas en papirología, registrando lagunas y zonas no recuperables. [6, 8, 9]
No equivale a fotografiar un texto oculto y ejecutar un reconocimiento óptico de caracteres convencional. En buena parte de estos documentos, los algoritmos analizan diferencias extremadamente sutiles relacionadas con la superficie o con la señal de tinta. El reconocimiento de trazos no autoriza a completar palabras inexistentes: la interpretación del griego antiguo requiere revisión filológica y cotejo de evidencias. [8, 9]
Qué se consiguió en 2024 y 2025
El Vesuvius Challenge, iniciado en 2023, permitió organizar una colaboración internacional que compartió datos, herramientas y propuestas para localizar escritura en el interior de papiros cerrados. El premio correspondiente a 2023, anunciado en febrero de 2024, reconoció la lectura de fragmentos significativos de un rollo conservado en París, incluidos pasajes distribuidos en quince columnas. Aquello no significaba haber leído el libro entero. [9]
En febrero de 2025, las Bodleian Libraries de Oxford comunicaron nuevos resultados sobre el rollo PHerc. 172. La reconstrucción reveló columnas de escritura sin abrir físicamente el ejemplar. La biblioteca destacó una particularidad de su tinta: parece ofrecer un contraste de rayos X mejor que el de otros rollos, quizá por algún componente de mayor densidad, sin que entonces se hubiera establecido su composición exacta. [10]
Ambos avances demuestran algo importante: cada manuscrito presenta dificultades materiales propias. Una técnica eficaz en un fragmento o rollo no tiene por qué trasladarse con idéntico resultado a otro. [6, 10]
Junio de 2026: lectura continua del rollo PHerc. 1667
El 25 de junio de 2026, el Vesuvius Challenge y el European Synchrotron Radiation Facility (ESRF) anunciaron un hito: la recuperación digital continua de la escritura de la parte conservada del rollo PHerc. 1667, sin desenrollarlo físicamente. Las instituciones informaron de alrededor de 1,4 metros de superficie escrita y unas 22 columnas griegas, examinadas por especialistas. [6, 8]
La precisión «parte conservada» es esencial. El rollo había sufrido intervenciones anteriores que causaron pérdidas; el resultado no recuperó hojas inexistentes ni convierte el objeto en un original íntegro. Las lecturas siguen teniendo lagunas donde el soporte o las señales han desaparecido. [8]
El texto recuperado es un tratado filosófico relacionado con cuestiones éticas y con una posible tradición estoica. La atribución exacta de autor y título no está establecida, y las interpretaciones filológicas pueden revisarse. El estudio técnico asociado al avance se difundió como prepublicación científica (preprint), por lo que debe identificarse así y no presentarse como evaluación editorial definitiva por pares. [6, 8]
Además, los investigadores documentaron avances distintos en otros ejemplares: en PHerc. Paris. 4 mejoró la identificación directa de tinta en datos de mayor resolución, mientras que en PHerc. 139 se recuperaron indicios del título y la atribución de una obra de Filodemo. Son resultados relacionados, pero no deben mezclarse como si correspondieran al mismo rollo. [6, 8]

La tinta y la topografía: un problema todavía abierto
En junio de 2026, un estudio publicado en Scientific Reports examinó la identificación de tinta a partir de la topografía microscópica de papiros previamente abiertos. Mediante perfilometría óptica y aprendizaje automático obtuvo resultados prometedores en las muestras ensayadas. Sus autores advirtieron que el comportamiento variaba entre papiros y que la resolución influía decisivamente en la detección. [7]
Es una prueba de concepto relevante, no una demostración de que cualquier rollo carbonizado pueda leerse ya mediante el mismo sistema. Una parte esencial del trabajo futuro consiste en mejorar la segmentación de superficies complejas, adaptar los modelos a documentos distintos y disponer de datos de suficiente calidad. [7, 11]
Conservar el soporte y recuperar la información
La lectura virtual reduce una de las intervenciones más peligrosas: separar físicamente capas que pueden romperse. Pero no convierte al objeto en indestructible ni elimina todas las necesidades de conservación. La manipulación, el transporte y el estudio del rollo exigen controles especializados; incluso cuando se obtiene un modelo digital, el original sigue siendo la fuente material que debe preservarse. [1, 3, 8]
El caso de Herculano también permite distinguir tres objetivos diferentes: conservar el objeto, recuperar información legible y documentar las decisiones e incertidumbres de reconstrucción. Una imagen digital procesada puede ser útil sin reproducir exactamente el aspecto que tenía el texto a simple vista. Por ello debe identificarse como resultado de una técnica y conservarse su trazabilidad hasta los datos de captura. [8, 11]
Para PortalGraf, la conexión con las artes gráficas es directa aunque no haya imprenta antigua implicada: estudio del soporte, comportamiento de los materiales, captura de imagen, reconstrucción geométrica, tratamiento de señal, control de calidad y preservación de reproducciones. Es el mismo principio editorial aplicado al palimpsesto de Arquímedes, pero con una diferencia técnica decisiva: allí se analiza escritura sobre hojas accesibles; aquí se reconstruyen capas internas de rollos cerrados.
Conclusiones
Los papiros de Herculano constituyen una prueba singular de que un documento puede sobrevivir físicamente y permanecer ilegible durante siglos. La historia de su conservación incluye intervenciones que destruyeron material, métodos que lograron recuperar partes del texto y, en el siglo XXI, técnicas digitales capaces de trabajar con la estructura interna de los rollos.
La lectura de la parte conservada de PHerc. 1667 en 2026 es un avance documentado, pero no significa que toda la biblioteca esté descifrada. Su mayor enseñanza es metodológica: el soporte, la tinta, la geometría del documento y la calidad de la evidencia determinan lo que puede leerse y lo que todavía debe permanecer como hipótesis.
Fuentes consultadas
- The Herculaneum Society (Oxford). Papyri. Contexto arqueológico, soporte, daños históricos y métodos de lectura.
- Museo Archeologico Nazionale di Napoli. The Villa dei Papiri from Herculaneum. Colección y museo.
- Centro Internazionale per lo Studio dei Papiri Ercolanesi (CISPE). Unrolling of the Papyri. Historia de los métodos de apertura y evolución de la investigación.
- The Metropolitan Museum of Art. Papyrus-Making in Egypt. Fabricación de papiro y técnicas históricas.
- Cornell University Library. Papyrus — Library Preservation and Conservation Tutorial. Estructura y conservación del soporte.
- Angelotti, G. y colaboradores. Complete virtual unwrapping and reading of a rolled Herculaneum papyrus. Preprint, 27 de junio de 2026.
- Angelotti, G. y colaboradores. Ink detection from surface topography of the Herculaneum papyri. Scientific Reports, 18 de junio de 2026; resumen indexado en PubMed y enlace al artículo original.
- Vesuvius Challenge. An entire Herculaneum scroll has been read for the first time. Anuncio de resultados, 25 de junio de 2026.
- Vesuvius Challenge. 2023 Grand Prize awarded. Resultados comunicados el 5 de febrero de 2024.
- Bodleian Libraries, University of Oxford. Inside of Herculaneum scroll seen for the first time in almost 2,000 years. Comunicado del 5 de febrero de 2025.
- Vesuvius Challenge. Open Problems: Why Reading Every Herculaneum Scroll Is Still a Challenge. Actualización técnica del 14 de octubre de 2026.
- ESRF. The day the Herculaneum scrolls began speaking again. Comunicado del 25 de junio de 2026.
- J. Paul Getty Museum. Buried by Vesuvius: Treasures from the Villa dei Papiri. Documentación histórica de las excavaciones, primeros daños y máquina de Piaggio.