Un libro de pergamino de casi un metro de altura, elaborado en la Bohemia del siglo XIII, reúne una biblioteca de textos en un solo volumen. Su historia permite estudiar la producción manuscrita, la encuadernación de gran formato y los límites entre evidencia y leyenda.
Un libro extraordinario, pero no impreso
El Códice Gigas (en latín, «libro gigante») es uno de los mayores códices medievales conservados. Se custodia en la Biblioteca Nacional de Suecia (Kungliga biblioteket), en Estocolmo, con la signatura A 148. El catálogo especializado Manuscripta lo sitúa en Bohemia, entre 1204 y 1230, y describe sus hojas como pergamino de 890 × 490 mm.
Hay una distinción esencial para la historia de las artes gráficas: no fue impreso. Sus textos y decoraciones se ejecutaron manualmente, antes de que la impresión tipográfica se desarrollara en Europa. Su interés técnico no reside en una máquina de imprimir, sino en el trabajo de preparar centenares de superficies de escritura, mantener una composición uniforme y ensamblarlas en un libro de tamaño excepcional.
La escala del soporte: pergamino, no papel
Las hojas conservadas están hechas de pergamino, un soporte elaborado a partir de piel animal mediante operaciones de preparación, tensado, secado y acabado superficial. No debe confundirse con el papel de fibras vegetales, cuyo comportamiento frente a la humedad, la manipulación y el envejecimiento es distinto.
El catálogo actual describe el volumen como 309 hojas y una hoja final adicional, y ofrece unas dimensiones de 89 × 49 centímetros para las hojas del bloque de pergamino. La misma descripción identifica papel occidental en las guardas: no todas las hojas asociadas a la encuadernación deben tratarse como pergamino medieval. La foliación utilizada para localizar los pasajes llega hasta el número 312: no debe confundirse el número de una hoja dentro de una secuencia de referencia con el total de hojas que hoy conserva el volumen. Del mismo modo, no puede determinarse el número exacto de animales empleados simplemente dividiendo la superficie conservada por el área teórica de una piel: intervendrían recortes, aprovechamiento de cada pieza, defectos, hojas perdidas y el tipo de animal. Por eso evitamos reproducir como hecho la cifra tradicional de unas 160 pieles.
Su gran formato plantea problemas de producción evidentes: uniformidad del soporte, preparación de márgenes, disposición del texto y manejo de hojas pesadas durante escritura, decoración y encuadernación. Son consecuencias técnicas razonables del formato, no un registro directo de cómo trabajó cada artesano.
Diseñar una página antes de escribirla
El texto principal está escrito en latín, dispuesto en columnas con un trazado regular. Su presentación exige distinguir varias operaciones del trabajo librario medieval: planificación del espacio escrito, trazado de pautas, escritura con tinta, inserción de iniciales y otros elementos decorativos, y montaje final.
La regularidad de una página manuscrita no debe confundirse con el registro repetible de una matriz impresa. En un códice copiado a mano, cada signo se ejecuta de nuevo. La semejanza visual entre páginas es resultado de la disciplina caligráfica y de la preparación de la superficie.
La gran uniformidad de la escritura ha motivado la atribución del cuerpo principal a una misma mano. El especialista Michael Gullick publicó en 2007 un estudio dedicado al códice; su referencia bibliográfica está documentada, pero sin contrastar directamente ese estudio no atribuimos al autor un número concreto de escribas, una identidad ni un plazo de trabajo. Incluso si un único copista realizó el texto principal, eso no demostraría que también preparara todas las pieles, trazara todos los elementos ornamentales o encuadernara el libro.
Una biblioteca reunida en un único volumen
El nombre popular de «Biblia del Diablo» puede ocultar la diversidad de su contenido. El catálogo de la biblioteca registra, entre otros materiales:
- Textos bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento.
- Obras históricas de Flavio Josefo.
- Las Etimologías de Isidoro de Sevilla.
- Tratados de medicina, incluidos textos relacionados con Constantino el Africano.
- La Crónica de los bohemios de Cosmas de Praga.
- Materiales penitenciales, fórmulas de conjuración, un calendario y un necrologio.
Esta combinación lo convierte en algo más que una Biblia de gran tamaño: es un volumen concebido para reunir saber religioso, histórico y práctico de su época.
La ciudad celestial y el retrato del diablo
Dos imágenes a página completa concentran buena parte de su fama. En el folio 289 vuelto aparece la Jerusalén celestial; en el folio 290 recto, enfrentado al anterior, aparece el conocido retrato del diablo. Después se encuentran textos de conjuración. Esta secuencia está identificada por el catálogo y es preferible a las descripciones imprecisas que sitúan los dibujos en páginas equivocadas.
El contraste visual entre las dos imágenes admite interpretaciones religiosas, pero no acredita por sí mismo una intención psicológica concreta del copista ni la participación de una figura sobrenatural. La selección de pigmentos también requiere una cautela: que en las fotografías se distingan colores no autoriza a identificar su composición mineral u orgánica sin pruebas analíticas.
La leyenda del monje que lo terminó en una noche
Una tradición tardía cuenta que un monje condenado a un castigo imposible prometió elaborar el libro en una sola noche y, al comprender que no podría hacerlo, pidió ayuda al diablo. La imagen del demonio habría sido el supuesto precio de aquel pacto.
El relato pertenece a la historia legendaria del manuscrito, no a la documentación de su fabricación. Los inventarios de la colección imperial de Praga muestran que la asociación con el monje encerrado y el diablo circulaba ya en época moderna. No existe evidencia histórica que permita sostener la ejecución en una noche.
El enfoque de PortalGraf debe explicar por qué surgieron esas historias y qué documentos prueban su difusión, sin presentarlas como alternativas equivalentes a los estudios codicológicos.
Del monasterio de Bohemia a Estocolmo
La procedencia más antigua conocida se vincula al monasterio benedictino de Podlažice, en Bohemia. El catálogo registra su paso por otras comunidades religiosas, su incorporación a las colecciones de Rodolfo II en Praga en 1594 y su llegada a la biblioteca real sueca como botín de guerra, registrada en 1649, después de la toma sueca de Praga en 1648.
Diferenciar esas dos últimas fechas es importante: 1648 identifica el episodio militar y 1649 la incorporación registrada a la colección. Describir su traslado como simple «adquisición» omitiría el contexto histórico de expolio bélico.
Conservar un libro de este tamaño
La conservación de un códice monumental no consiste solo en proteger la tinta. Debe contemplar el peso del bloque, las tensiones mecánicas sobre el lomo, la apertura de las tapas, la respuesta higroscópica del pergamino y la estabilidad de la encuadernación.
La Library of Congress documenta el carácter fuertemente higroscópico del pergamino: puede deformarse cuando cambia la humedad relativa, afectando también a tintas, pinturas y estructuras de encuadernación en contacto con él. En un volumen con cientos de hojas, esos movimientos pueden concentrar esfuerzos en costuras y zonas deformadas. Esto fundamenta la necesidad de controlar las condiciones de conservación, proporcionar apoyos adecuados durante la consulta y evitar manipulaciones innecesarias. No estamos atribuyendo al Códice Gigas daños concretos que no haya diagnosticado su biblioteca.
Estos principios generales no deben confundirse con tratamientos concretos realizados al Códice Gigas. Para describir una restauración específica —fecha, adhesivos, desmontaje, cosido o limpieza— haría falta un informe de conservación de la biblioteca custodiante.
La digitalización cumple además una función de acceso: permite examinar las páginas sin tener que manipular continuamente el original. La Biblioteca Nacional de Suecia ofrece su reproducción digital y descripción catalográfica, con navegación por los folios y un manifiesto de imágenes IIIF. Digitalizar facilita la consulta, pero no sustituye la conservación del objeto físico.
¿Qué enseña a las artes gráficas?
El Códice Gigas reúne problemas que la producción gráfica ha seguido afrontando, aunque con medios radicalmente distintos: selección y preparación del soporte, planificación de página, regularidad de la escritura, reproducción de gráficos y textos, ensamblaje y conservación del objeto final.
Compararlo con la Biblia de Gutenberg ayuda a comprender un cambio tecnológico concreto: la diferencia entre copiar de nuevo cada signo y reutilizar caracteres móviles para componer numerosas páginas. También resulta útil contrastarlo con el Sutra del Diamante, producido mediante una matriz xilográfica siglos antes. La conservación del volumen conecta, además, con los principios de la encuadernación, aunque sus soluciones medievales no sean equivalentes a las industriales actuales.
Conclusiones
El Códice Gigas no es extraordinario porque se pueda demostrar que lo escribiera una sola persona en una noche, sino por la escala y complejidad de un proyecto manuscrito medieval conservado durante ocho siglos.
Su soporte, organización y sucesivas condiciones de custodia permiten estudiar cómo se fabrica, utiliza y preserva un libro monumental. Al separar los datos de catálogo, las hipótesis técnicas y las leyendas, el objeto adquiere un interés histórico más profundo que el mero misterio de su apodo.
Fuentes consultadas
- National Library of Sweden / Manuscripta. «National Library of Sweden, A 148: Codex Gigas». Catálogo especializado, descripción de Anna Wolodarski (2020). Consultar ficha catalográfica
- National Library of Sweden. «Códice Gigas: manifiesto IIIF de digitalización». Recurso técnico en formato JSON que contiene metadatos, referencias a las imágenes y datos de los folios; no es una página de lectura convencional. Consultar manifiesto IIIF (JSON)
- Library of Congress, Preservation Science. Parchment: Integrated Forensic Investigations. Investigación sobre la respuesta dimensional de soportes de pergamino a los cambios de humedad relativa. Consultar investigación
- Library of Congress. «The World at Your Fingertips» (2009). Presentación institucional del Códice Gigas en la World Digital Library. Consultar artículo institucional
- Gullick, Michael. The Codex Gigas. Biblis, 38 (2007), pp. 5–19. Referencia bibliográfica confirmada en LIBRIS, pero estudio no cotejado íntegramente en esta auditoría. Consultar registro en LIBRIS
- Boldan, Kamil et al. The Devil’s Bible — Codex Gigas: The Secrets of the World’s Largest Book. Biblioteca Nacional de la República Checa, Praga, 2007. Publicación institucional localizada, no cotejada íntegramente en esta auditoría.