Un código de color puede parecer una instrucción precisa y, aun así, resultar insuficiente para producir. No significa lo mismo pedir un PANTONE con sufijo C, elegir su aproximación CMYK en Color Bridge o recibir un RAL para imprimir una etiqueta. Las guías físicas, las bibliotecas digitales, los perfiles ICC y las fórmulas de tinta resuelven problemas distintos. Esta guía explica cómo elegir la referencia adecuada y convertirla en una especificación que diseño, preimpresión, proveedor de tinta e impresión puedan interpretar del mismo modo.

Guías de color, muestra impresa y formulación de tinta directa
Escena editorial: el código identifica una referencia; el resultado exige relacionarla con guía, soporte, proceso, formulación y método de aprobación.

Catálogo, espacio de color, perfil y fórmula no son lo mismo

En el lenguaje cotidiano se llama «carta», «guía», «biblioteca» o «catálogo» a recursos muy diferentes. Antes de escoger uno conviene separar cuatro conceptos:

Concepto Qué aporta Qué no resuelve por sí solo
Catálogo o sistema de referencias Nombres o códigos comunes y, según el producto, muestras físicas, datos digitales o fórmulas. La reproducción idéntica en cualquier material y proceso.
Espacio de color Un modelo numérico para describir colores, como CIE L*a*b* o un espacio RGB definido. La respuesta real de una máquina, tinta y soporte concretos.
Perfil ICC Caracteriza una condición o dispositivo y permite convertir datos de color dentro de un flujo gestionado. Una colección comercial de colores ni una receta de tinta directa.
Fórmula de tinta Proporciones de bases de un sistema compatible para preparar una mezcla. Que la mezcla alcance el objetivo sobre cualquier soporte, con cualquier película o tratamiento final.

La consecuencia práctica es importante: escribir únicamente un valor CMYK, RGB, hexadecimal o L*a*b* junto a un nombre comercial no convierte esos datos en equivalentes universales. Debe quedar claro qué referencia tiene prioridad y bajo qué condiciones se juzgará el resultado.

Pantone Graphics: varias guías dentro de un mismo sistema

Pantone distingue dos grandes sistemas: el Pantone Matching System (PMS) para gráficos y el sistema Fashion, Home + Interiors (FHI) para textiles, recubrimientos y determinados productos. En impresión comercial, envases, serigrafía y diseño gráfico corresponde normalmente trabajar con Pantone Graphics. Los códigos TCX o TPG pertenecen a FHI y no deben sustituirse por un código gráfico solo porque la pantalla muestre un color parecido.

Dentro de Pantone Graphics tampoco existe una única «guía Pantone». Cada producto responde a una necesidad:

Guía o recurso Uso principal Lectura correcta
Formula Guide Coated & Uncoated Seleccionar y comunicar colores directos, ver su apariencia sobre papel estucado y no estucado y consultar formulaciones de mezcla. Es una referencia para tintas planas; C y U identifican el tipo de papel de la muestra.
Solid Chips Extraer muestras desmontables para especificaciones, paneles y aprobaciones. Facilita compartir una muestra física, pero sigue dependiendo de su versión, conservación y soporte.
Color Bridge Coated & Uncoated Comparar el color directo con su aproximación impresa en CMYK y consultar valores para aplicaciones digitales. Muestra la coincidencia de proceso más cercana bajo las condiciones declaradas, no una equivalencia exacta.
CMYK Guide Elegir colores construidos con cuatricromía que el producto presenta como alcanzables bajo su condición de impresión. Sus porcentajes CMYK no son fórmulas para mezclar una tinta plana.
Extended Gamut Trabajar con una gama fija ampliada, normalmente CMYK más naranja, verde y violeta. Un color crítico que no tenga coincidencia aceptable puede seguir necesitando una tinta directa.
Pantone Connect Acceder a bibliotecas, crear paletas y llevar referencias Pantone al flujo digital. La representación de pantalla no reemplaza la guía física, la prueba ni la medición del impreso.

Las gamas de metálicos, pasteles y neones también utilizan productos específicos. Una tinta metálica no puede evaluarse correctamente a partir de un rectángulo RGB y una guía FHI Metallic Shimmers no equivale a Pantone Metallics for Graphics: Pantone declara materiales, formulaciones y aplicaciones diferentes para ambas familias.

Qué significan C y U

En Pantone Graphics, C identifica la referencia impresa sobre papel estucado —coated— y U la impresa sobre papel no estucado —uncoated—. El soporte modifica absorción, brillo, contraste y apariencia. Por eso, eliminar el sufijo de un pedido deja incompleta la referencia, aunque se conserve el mismo número.

El sufijo tampoco afirma que el trabajo real utilice exactamente el papel de la guía. Si se imprime sobre cartón, papel coloreado, film, aluminio, hojalata o una base blanca, la muestra C o U puede servir para comunicar una intención, pero el estándar de producción debe trasladarse al sistema real mediante una muestra aprobada, un patrón medible o ambas cosas.

Color directo y aproximación CMYK

Tinta directa, tinta plana y color especial son denominaciones genéricas del método de impresión; Pantone es uno de los sistemas propietarios que puede utilizarse para identificar esos colores. Por tanto, no toda tinta directa es Pantone y el nombre Pantone no indica por sí solo si el archivo se imprimirá con una tinta adicional o mediante una simulación de proceso.

Una tinta directa se formula y se imprime como una separación propia. Una simulación CMYK utiliza puntos o combinaciones de cian, magenta, amarillo y negro. Algunos colores directos quedan fuera de la gama de una condición CMYK y otros pueden aproximarse razonablemente, pero «razonablemente» depende del uso, el soporte, la condición de impresión y la tolerancia aceptada.

Color Bridge es útil porque coloca ambas soluciones una junto a otra. No debe utilizarse para prometer que el porcentaje CMYK es visualmente idéntico al sólido, ni para trasladar esos porcentajes sin comprobar el perfil o la condición de salida. El PDF preparado para imprenta debe conservar la tinta directa si realmente se imprimirá como tal; si se decide convertirla, la separación y la prueba deben revisarse antes de producir.

Cómo se usa una guía de fórmulas para preparar tinta

La Formula Guide no es solo un muestrario. La versión actual presenta para cada color una mezcla porcentual de bases cuya suma es 100. Pantone define esas formulaciones como puntos de partida para preparar tintas directas y recomienda utilizar sus datos digitales maestros como objetivo cuando se desarrolla una igualación dentro de los parámetros de la aplicación de impresión.

La receta debe escalarse con la unidad definida por la guía, el fabricante o el sistema de formulación. Un porcentaje o unas partes expresados por volumen no deben transformarse directamente en masa sin considerar la masa volumétrica de cada base. Cuando la fórmula está expresada en partes por masa, puede calcularse el peso de cada componente así:

Masa de una base = masa total del lote × partes de esa base ÷ suma de todas las partes.

Por ejemplo, una fórmula genérica expresada por masa con 12 partes de base A, 4 de base B y 8 de base transparente suma 24 partes. Para preparar 6 kg, el cálculo inicial sería 3 kg de A, 1 kg de B y 2 kg de base transparente. El ejemplo explica el cálculo; no reproduce ninguna fórmula Pantone ni constituye una receta de producción.

Después comienza la parte que el catálogo no puede resolver por sí solo:

  1. Confirmar la referencia: sistema, código completo, sufijo, guía utilizada, estado de conservación y muestra que prevalece en caso de discrepancia.
  2. Seleccionar una serie compatible: las bases deben pertenecer al sistema de tinta apropiado para offset, flexografía, huecograbado, serigrafía, curado UV u otro proceso, además de cumplir los requisitos del producto. Una receta preparada para una serie no debe copiarse sin validación a otra química o proceso.
  3. Calcular y dosificar: aplicar la unidad y el criterio declarados; si se trabaja por masa, controlar tara, precisión de la balanza y trazabilidad de lotes.
  4. Homogeneizar y obtener una extensión: aplicar una película representativa sobre el soporte real o sobre un material técnicamente acordado.
  5. Dejar estabilizar: evaluar en el estado de secado o curado definido y con los recubrimientos o laminados que puedan alterar la apariencia.
  6. Comparar y corregir: observar bajo iluminación normalizada y medir cuando exista un objetivo colorimétrico y una tolerancia acordada.
  7. Registrar la fórmula final: conservar cantidades reales, ajustes, serie de tinta, soporte, lote, película aplicada, resultado y muestra aprobada.

La diferencia entre fórmula de catálogo y fórmula de producción evita muchas discusiones. La primera ofrece un punto de partida con las bases del sistema y la versión para los que fue creada. La segunda incorpora las bases realmente disponibles, su fuerza colorante, transparencia u opacidad, el vehículo, el soporte, el proceso, el secado y el tratamiento final reales. Un fabricante o proveedor puede disponer de una formulación propia para alcanzar el mismo objetivo con su serie de tintas.

Agregar más tinta para «acercar» el tono tampoco equivale siempre a corregir la fórmula. El espesor de película puede oscurecer o saturar la muestra, pero también cambia el secado, la aceptación de la tinta siguiente, el brillo, la resistencia y el comportamiento posterior. Primero debe separarse el ajuste de formulación del ajuste normal del proceso.

HKS: colores directos y separaciones para distintos papeles

HKS es otro sistema surgido de fabricantes de tintas y utilizado en impresión y diseño. Sus referencias clásicas K y N distinguen papel estucado y papel natural o no estucado. La oferta oficial consultada incluye 88 tonos clásicos como colores directos y representaciones en cuatricromía, además del sistema HKS 3000+ con 3.520 tonos desarrollados a partir de esas bases para los dos tipos de papel.

HKS indica que sus formulaciones se ajustan a la calidad del papel y al procedimiento de impresión. La propia marca recomienda emplear la versión actual de la guía porque un cambio de papel puede modificar la apariencia aun cuando se conserven las recetas originales.

La lógica operativa se parece a Pantone en un punto esencial: hay que indicar el código completo y utilizar la guía adecuada al soporte. Pero los códigos y fórmulas no son intercambiables entre sistemas. Si un cliente especifica HKS, convertirlo primero a Pantone y después a la tinta disponible introduce dos aproximaciones. Resulta más fiable trabajar desde la referencia HKS acordada o pedir al proveedor una igualación documentada.

HKS también publica separaciones CMYK para sus colores. Esas separaciones muestran cómo pueden representarse bajo condiciones y papeles definidos; no transforman la tinta directa en un resultado idéntico ni sustituyen la prueba del proceso concreto.

RAL y NCS: referencias de diseño que pueden llegar a imprenta

RAL y NCS son muy importantes en diseño de producto, arquitectura, interiores, fabricación, recubrimientos y comunicación de superficies. Por eso aparecen en envases, expositores, catálogos, rotulación o piezas que deben coordinarse con un producto físico. Su presencia en un trabajo gráfico es legítima, pero su función no es la misma que la de una guía de fórmulas para tinta offset.

RAL CLASSIC y RAL DESIGN SYSTEM plus

RAL CLASSIC reúne actualmente 216 colores identificados por códigos de cuatro cifras. RAL indica que sus patrones sirven a la industria para diseñar y formular tonos y ofrece referencias con acabados definidos. RAL DESIGN SYSTEM plus es un sistema ordenado sobre CIELAB con 1.825 colores y códigos de siete cifras que expresan tono, claridad y croma.

Cuando un pedido exige reproducir un RAL mediante impresión, el código identifica el objetivo RAL, no las cantidades de las bases de tinta disponibles en la imprenta. Debe acordarse qué muestra física y nivel de brillo representan el objetivo, porque mate, semimate y brillante pueden producir valoraciones diferentes. A partir de ahí, el proveedor formula la tinta, se prepara una extensión sobre el soporte real y se aprueba el resultado con el método definido.

NCS: una notación perceptiva para colores de superficie

El Natural Colour System (NCS) describe cómo se percibe un color de superficie respecto a seis colores elementales: blanco, negro, amarillo, rojo, azul y verde. Una notación como NCS S 1040-R20B comunica matiz y grado de negrura y cromaticidad dentro de ese sistema. La colección física NCS 2050 reúne 2.050 colores estándar.

La notación resulta útil para coordinar decisiones entre diseño y fabricación, pero no contiene una receta universal para tinta de imprimir. Si el color se traslada a una etiqueta o envase, debe producirse una igualación para ese soporte y proceso. Las traducciones automáticas a RAL, CMYK, RGB o L*a*b* pueden ayudar a buscar candidatos; no eliminan la comparación contra la referencia acordada.

DIC Color Guide y la dimensión regional

La DIC Color Guide es una referencia de color para especificación en diseño gráfico e impresión y tiene especial implantación en Japón. DIC la presenta como un muestrario utilizado en diversos campos del diseño y ha publicado una versión digital para comunicación de color. Su existencia recuerda que Pantone no es el único lenguaje empleado internacionalmente.

En trabajos procedentes de otra región o de una marca global no conviene sustituir de oficio DIC, HKS u otro sistema por el «Pantone más parecido». Primero debe preguntarse qué patrón controla el producto original y quién autoriza la conversión. Una muestra física aprobada o datos espectrales con condiciones completas pueden ser más útiles que encadenar equivalencias entre catálogos.

Qué catálogo conviene utilizar

Necesidad Referencia habitual Acción antes de producir
Elegir y formular una tinta directa para gráficos Pantone Formula Guide o HKS, si ese es el sistema acordado Confirmar guía, sufijo, serie de tinta, soporte y extensión aprobada.
Comparar un sólido Pantone con una salida CMYK Pantone Color Bridge Comprobar si la diferencia es aceptable bajo la condición real de impresión.
Elegir directamente un color de cuatricromía Pantone CMYK Guide u otra carta impresa para la condición definida Usar el perfil y la prueba correspondientes; no convertirlo en tinta plana por defecto.
Coordinar impresión con pintura, producto o elemento industrial RAL, NCS o patrón de la marca Obtener la referencia física correcta y formular una igualación sobre el material real.
Recibir diseño o especificación de una cadena asiática DIC u otro catálogo indicado por el cliente No sustituir el sistema sin autorización; acordar patrón, datos y tolerancia.
Definir color para web o interfaz Un espacio RGB declarado, habitualmente sRGB, y valores RGB/hexadecimales No usar la pantalla como prueba del impreso ni prometer identidad entre emisión y reflexión.

Por qué las conversiones no son equivalencias

Una conversión responde a la pregunta «¿qué combinación disponible se acerca más bajo estas condiciones?». La respuesta cambia si cambia el perfil, el soporte, la ganancia tonal, el juego de tintas, el algoritmo, la iluminación o el criterio de coincidencia.

  • Pantone a CMYK: puede perder saturación o modificar tono y claridad cuando el color directo queda fuera de gama.
  • RAL o NCS a CMYK: transforma una referencia de superficie en una simulación impresa; necesita una condición de impresión y una prueba.
  • Catálogo a RGB o hexadecimal: crea una representación para pantalla dentro de un espacio declarado; cada monitor y entorno de observación pueden mostrarla de forma diferente.
  • Entre catálogos: el color más próximo puede seguir siendo perceptiblemente distinto y pertenecer a materiales o acabados no comparables.
  • L*a*b* a fórmula: las coordenadas expresan un objetivo colorimétrico bajo condiciones definidas, pero no indican qué pigmentos producirán una coincidencia espectral ni evitan el metamerismo.

Los perfiles ICC intervienen en las conversiones dependientes de proceso. El International Color Consortium mantiene perfiles asociados a condiciones de impresión y advierte que debe comprobarse su idoneidad. Un perfil no convierte automáticamente todos los colores de catálogo en reproducibles: si el objetivo queda fuera de la gama, el sistema debe comprimirlo, recortarlo o recurrir a otra estrategia. El artículo sobre el RIP y su ecosistema de preimpresión explica dónde se interpretan separaciones, perfiles y condiciones de salida.

La biblioteca digital no es la muestra física

Las bibliotecas de software son útiles para nombrar separaciones, compartir paletas y obtener datos. No acreditan el aspecto final de la tinta. Pantone indica que las bibliotecas precargadas en las aplicaciones de Adobe llevaban más de diez años sin actualizarse y que ambas compañías acordaron retirarlas; la vía que señala para acceder a los colores actuales dentro de Adobe Creative Cloud es Pantone Connect.

Este cambio afecta al acceso y a la actualización de bibliotecas, pero no altera el principio técnico: un archivo correcto debe conservar el nombre y el tipo de tinta previstos, y la producción debe validarse mediante una referencia adecuada. Copiar de Internet unos porcentajes CMYK o asignar a mano un nombre Pantone no garantiza que el PDF contenga la separación correcta.

Cómo especificar un color corporativo sin ambigüedad

Una guía de identidad sólida no debería reducir el color de marca a una línea con Pantone, CMYK, RGB y hexadecimal presentados como si fueran traducciones exactas. Conviene definir una jerarquía y una especificación para cada medio:

Medio Datos mínimos Evidencia de aprobación
Tinta directa Sistema y código completos, versión de la guía, patrón maestro, soporte, película, nivel de brillo, tratamiento final, condición de medición y tolerancia. Extensión o muestra de producción aprobada y valores medidos cuando proceda.
Impresión CMYK Condición de impresión, perfil ICC, construcción de separación y criterio de prueba. Prueba contractual o de validación identificada.
Pantalla Espacio RGB y valores digitales; para web, hexadecimal vinculado al mismo espacio. Revisión en dispositivos calibrados cuando la criticidad lo justifique.
Pintura, plástico, textil u otro material Sistema adecuado al material, patrón físico, brillo, textura y proceso de fabricación. Prototipo o muestra límite aprobada bajo iluminación acordada.

La prioridad debe quedar escrita. Por ejemplo: «la muestra física aprobada sobre el envase prevalece; el código Pantone comunica la intención y los valores CMYK/RGB son adaptaciones para sus respectivos medios». Sin esa jerarquía, dos proveedores pueden cumplir datos distintos y obtener resultados diferentes.

Una guía comercial puede ser excelente para seleccionar y comunicar un color sin convertirse necesariamente en el patrón maestro de cada producción. Para trabajos críticos conviene fijar qué gobierna la aceptación: datos espectrales autorizados, una muestra maestra identificada, una extensión aprobada sobre el material real o una combinación de estas referencias. La fórmula se conserva como dato de fabricación; el objetivo de color y la tolerancia determinan si el resultado es válido.

Evaluación visual, medición y tolerancias

La comparación visual debe realizarse bajo condiciones controladas. ISO 3664:2025 es la norma vigente sobre condiciones de observación en tecnología gráfica y fotografía. Una guía expuesta a luz, humedad, roce y envejecimiento deja de ser una referencia fiable; Pantone recomienda sustituir sus guías Graphics cada 12 a 18 meses según uso y conservación.

La medición complementa la observación. ISO 13655:2017 especifica procedimientos de medición espectral y cálculo colorimétrico para artes gráficas. Pero una tolerancia escrita solo como «ΔE menor de 2» queda incompleta: deben constar la fórmula de diferencia, condición de medición, iluminante, observador, fondo, geometría, estado seco o curado, soporte y tratamiento superficial.

El artículo de PortalGraf sobre uso del espectrofotómetro en impresión desarrolla L*a*b*, ΔE, modos M0 a M3, geometrías, fondos y limitaciones. En colores de marca, el instrumento ayuda a comparar, documentar y corregir; no decide por sí solo qué diferencia es comercialmente aceptable.

Procedimiento al recibir una referencia de color

  1. Copiar la denominación completa: marca del sistema, código, sufijo, familia, versión de la guía y cualquier indicación de material, brillo o tratamiento superficial.
  2. Preguntar qué debe producirse: tinta directa, CMYK, gama ampliada, impresión digital, pintura, recubrimiento, plástico, textil o una combinación.
  3. Identificar el patrón que prevalece: guía física vigente, muestra aprobada, estándar digital con datos espectrales o prototipo.
  4. Comprobar la compatibilidad: verificar que la guía corresponde al soporte y que el código pertenece realmente al sistema declarado.
  5. Evitar conversiones encadenadas: no pasar de RAL a Pantone y de Pantone a CMYK si puede trabajarse desde el objetivo original.
  6. Elegir el método de reproducción: tinta directa cuando la criticidad o la gama lo exijan; proceso cuando la aproximación esté aprobada; gama ampliada cuando el flujo esté caracterizado.
  7. Preparar una muestra representativa: usar soporte, blanco, película, secado, barniz y laminado equivalentes al producto.
  8. Acordar la aceptación: combinar evaluación visual normalizada, medición y tolerancias adecuadas al uso.
  9. Conservar trazabilidad: archivar fórmula final, lotes, condiciones, muestra, valores, fecha y responsable de aprobación.

Errores frecuentes

  • Pedir «un Pantone» sin número, sufijo ni familia de guía.
  • Confundir Pantone Graphics con referencias TCX o TPG para textiles y recubrimientos.
  • Presentar un valor CMYK de Color Bridge como reproducción idéntica del color directo.
  • Utilizar la fórmula de una guía como fórmula final para cualquier marca de tinta, soporte y proceso.
  • Igualar el color aumentando solo la carga de tinta, sin separar película y formulación.
  • Convertir un RAL o NCS a Pantone por una tabla web y descartar la referencia original.
  • Comparar una guía estucada con una producción no estucada o sobre un material no papel sin muestra intermedia.
  • Aprobar bajo iluminación no controlada o con una guía envejecida.
  • Definir una tolerancia ΔE sin fórmula ni condiciones de medición.
  • Creer que una biblioteca digital o el nombre de una muestra en el programa garantiza una separación de tinta directa.
  • Tratar un perfil ICC como catálogo de colores o una guía física como perfil de impresión.

Conclusión

El catálogo correcto depende de la pregunta. Pantone Formula Guide y HKS permiten seleccionar colores directos y aportan referencias útiles para formular tinta; Color Bridge ayuda a valorar una aproximación CMYK; RAL y NCS coordinan colores de superficies y productos que después pueden requerir una igualación para impresión; y DIC puede ser la referencia contractual en determinados mercados.

El código inicia la comunicación, pero no cierra la especificación. Para producir de forma repetible hay que añadir sistema y guía, sufijo o material, patrón prioritario, proceso, soporte, nivel de brillo o tratamiento final, condición de observación y medición, tolerancia y evidencia de aprobación. Cuando esos datos viajan juntos, el color deja de depender de una pantalla o de una interpretación y se convierte en un objetivo técnico verificable.

Nota de alcance: los catálogos y servicios citados son sistemas propietarios que pueden actualizar colores, productos, bibliotecas, fórmulas y licencias. Deben comprobarse la documentación vigente, la versión física disponible, los requisitos del proveedor de tinta y la especificación contractual antes de producir.

Fuentes primarias y técnicas consultadas

Fuentes verificadas el 15 de septiembre de 2026. Las gamas, productos, licencias e integraciones digitales pueden cambiar; conviene revisarlas antes de actualizar este artículo.